Sábado 24 horas, San Telmo, una calle empedrada, un lugar muy especial alumbrado por farolitos de luz amarilla. Nos acercamos apurando el paso, queremos tener tiempo para charlar con ella antes de que suba al escenario. Beba Bidart, un símbolo de todo lo que es Buenos Aires, de su arte, de su música, de su color particular, de su alma quieta y movediza a la vez, de su personalidad enigmática y atrayente.

El lugar, extraordinariamente ambientado, cada detalle perfectamente cuidado, muy íntimo, muy cálido…

Ella, muy amable y dispuesta a compartir con nosotros una charla, a rememorar en ese rato cosas muy importantes de su vida y de su carrera… Definitivamente, por muchas cosas, Beba Bidart es Buenos Aires.

-Beba, ¿cómo empezó con su prolífera carrera?

-Empecé a estudiar a los seis años en el Teatro Lavardén, a los 12 años salí para hacer obras para niños, después entré como corista en el Teatro de Revistas, después en el Victory Ballet (que era un ballet clásico moderno). Después fui figurita en el teatro de revistas, fui vedette, luego actriz y cantante.

Como actriz trabajé en teleteatros de Alberto Migré, actualmente trabajo en “Sin pecado concebidas” (que Cultura - foto Beba Bidartya termina), “El capo”, “Yo soy porteño”, “La revista de Dringue”, “Porcelandia”, “Porcelísimo”, con el negrito Olmedo

Películas hice muchísimas, por ejemplo “El invierno tan temido”, donde me premiaron en Panamá como mejor actriz de reparto; hice “La casa grande” con Sandrini; “La niña del gato”; y un montón más. La próxima voy a anotar para que no me tomen desprevenida –nos dice– (risas).

En teatro hice comedias con Raúl Rossi, “La extraña pareja” con Rodolfo Bebán y Palito Ortega. Hice comedias musicales, por ejemplo con Canaro, “Tangolandia”; con Mariano Mores. En teleteatro hice “Rolando Rivas”, te nombro algunas de éstas, así como importantes. También hice en Radio Nacional el año pasado y parte de este año Estuve muy feliz en la radio, me gusta muchísimo. Empecé haciendo radio con Alberto Migré, hice “Calle Corrientes” y ahora hacía una cosa muy linda en Radio Nacional, me gusta mucho. Justamente en este momento se me acabaron dos cosas: “Sin pecado concebidas” en TV y el programa de radio, pero seguimos con “Taconeando”.

-Es un hermoso lugar, con una ambientación estupenda, muy íntima, muy cálido. Me gusta mucho, Beba, ¿qué días abre?

-Los viernes y sábados a partir de las 23 horas, yo canto a las 2 de la mañana.

-¿Quiénes trabajan en “Taconeando” con usted?

-Mi sobrino que es el director general, podemos decir, el gerente; mi hermana es el alma mater del lugar; mi hijo pone la música y yo canto y hago relaciones públicas. Cacho Puertas me acompaña con el piano, estoy muy cómoda con él, es un gran maestro y una gran persona. Cuando hago shows voy con Carlitos Galván y su trío, o Ramos, depende.

-Cuéntenos cosas de su familia, ¿cómo está compuesta?

-Mi familia se compone de mi hermana Nelly; mi sobrino Carli (Carlos Canale); mi hijo Paulo; la mujer de Paulo, Adriana; Eliane que es mi nieta (le pusieron como yo que me llamo Eliane René); más dos hijas que tiene Adriana que se llaman Natalia y Soledad; también mi cuñado Luis María que en este momento está un poco enfermo. A parte tengo una enorme familia de amigos y una familia más enorme de público.

-¿En qué medio prefiere trabajar?

-Todos me gustan, en este momento estoy cantando más, podemos decir que la hago “más de taquito”, pero actuar me gusta mucho.

-¿Dónde es mayor el contacto con el público? ¿Cantando? ¿En el teatro?

-Sí, por supuesto, pero la televisión es muy linda, te da un cartel que no te lo da nada. Fijate que te ve mucho más gente. El cine también es lindo pero lamentablemente se hace tan poco cine acá…

-Cuéntenos algo sobre Olmedo.

Olmedo era un ser humano excepcional, un hombre extraordinario, como también fue Dringue Farías con el que trabajé en “La revista de Dringue”. Les cuento que ahí fue donde empecé a cantar tango. En la “Revista” estaba la parte tropical que la hacía María Magdalena, la parte moderna que la hacía Peggy Sol y necesitaban que cantaran tango. Me dijeron “Vos tenés que cantar tango.”, yo dije: “No, yo lo canto en casa. Sé bailar tango pero cantar…”. Me dijeron: “No, vos tenés que cantar tango”. Esto ocurrió con Jorge Vaillant en Canal 13, allí canté mi primer tango que fue “Tinta roja”, que es un poco mi caballito de batalla.

-Y le encanta hacerlo…

-Sí, sé que no soy la gran cantante, sé que no desafino y sé que no desvalorizo las letras de los autores. Al ser actriz sentís más la letra, no cantás solamente, lo interpretás mejor.

-¿Qué opina sobre que ya no esté en pantalla un programa como “Grandes Valores”?

-Es lamentable que ya no exista. Y te digo que en el mundo entero la gente gusta del tango, es una maravilla.

-¿Ha viajado mucho por su profesión?

-Sí, por ejemplo el año pasado viajé dos veces en el término de diez días a Madrid y a Sevilla para actuar en la Expo. Trabajé mucho en Los Angeles en el “Club Mary” con Alberto Castillo y Mareco, recuerdo que viajé para un 24 de mayo; después trabajé en el “Club Argentina” y en otros lugares. Trabajé en Costa Rica con Mariano Mores, en España, en el ’90 también estuve para la Semana Cultural, nos llevó Luis Aguilé

-¿Grabó discos Beba?

-Grabé un disco hace mucho (ya no hay más placas), grabé otro con Luis Aguilé que no sé por qué causa nunca se lanzó, después grabé con la orquesta “Color Tango”.

-¿Cuál es el público más receptivo, el más afectuoso?

-El argentino, por supuesto. Pero a mí, como me ha ido bien en todas partes no me puedo quejar. Sin embargo el público argentino tanto en Buenos Aires como en el interior es muy cálido.

-¿Tiene tiempo para algo más?

-También hago shows particulares, y bueno… hay que ganarse el puchero.

-Y se lo gana bien, está trabajando permanentemente.

-A mí me gusta mucho trabajar. Le pido mucho a Dios tener salud para poder tener trabajo. Soy muy católica, quiero mucho a mi familia, quiero mucho a mi público que me da tanto, tanto, tanto, que no sé cómo agradecerle. Hay gente que de pronto es más importante y no recibe lo que yo recibo… yo soy popular, porque voy por la calle y un taxista, un colectivero, un muchacho de un camión me saludan, el público me para por la calle… todo es así, todo es amor.

-Es muy lindo, ¿pero eso no le quita un poco de intimidad?

-No me importa, no tengo problemas. Por ejemplo cuando salgo de día jamás me pinto, voy con la cara lavada y la gente me quiere igual, me reconoce igual, me dice sosas muy lindas.

 

Y cómo no decirle cosas lindas a alguien que es mucho de todos, que de verdad es popular, que representa muchas cosas a la vez, todas nuestras.

Queremos agradecerle especialmente a Beba Bidart el haber dispuesto de su tiempo para nosotros, para contarnos cosas suyas, cosas que formaron y forman su vida, todas muy importantes.

Muchas gracias Beba, por todo.

Nota de Redacción: Quisimos compartir con todos este reportaje realizado por nosotros a la querida y recordada Beba Bidart, publicado en BUENOS AIRES SUR en diciembre de 1993.