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Turismo

turismo-introEn esta sección recorreremos juntos nuestro privilegiado país y su extraordinaria geografía. También conoceremos mejor a su gente, nuestra gente; sus costumbres, tradiciones y singularidades.

Desde La Quiaca a Tierra del Fuego, y siempre deteniéndonos en nuestro Buenos Aires querido, a fin de redescubrir en un arcoíris de color y tradiciones, que formamos parte como habitantes y ciudadanos de lo que sencillamente es el país más hermoso del mundo.

¡Bienvenidos!


El turismo: el mayor generador de empleos del mundo

Cada año más de 600 millones de personas se desplazan por el mundo, ya sea por razones laborales o de placer. Es por esto que el sector turístico (hoteles, centros de vacaciones, empresas de transporte, agencias de viaje, empresas de servicios varios), ha sido aclamado por todos como el mayor generador …Continuación

Cada año más de 600 millones de personas se desplazan por el mundo, ya sea por razones laborales o de placer. Es por esto que el sector turístico (hoteles, centros de vacaciones, empresas de transporte, agencias de viaje, empresas de servicios varios), ha sido aclamado por todos como el mayor generador de empleos del mundo. Esos 600 millones de personas equivalen a 4 billones de dólares anuales.

ecoturismo

Seguramente el turista desconoce que que es parte de un movimiento mundial por la paz, pero es así como cataloga esa actividad económica la Organización Mundial del Turismo (OMT), perteneciente a la ONU. En una conferencia presidencial celebrada en Oriente Medio en el año 2004 el secretario general de la OMT, Francesco Frangialli, dijo que Turismo y paz son inseparables. Las fuerzas liberadas por el turismo son tan poderosas que pueden cambiar situaciones aparentemente irreversibles y hacer posible la reconciliación cuando nadie creía en ella.

sur argentino

Las semillas del turismo moderno de Occidente se sembraron mayormente en el siglo XIX. Con la revolución industrial creció la clase media de Europa y Estados Unidos, por lo que cada vez más personas poseían tanto dinero como tiempo para viajar. A esto debemos agregarle los importantes avances en los medios de transporte de pasajeros como los trenes  que unían las ciudades o los enormes barcos de vapor que acortaban las distancias entre los continentes. Por otro lado, a fin de satisfacer las necesidades de los viajeros, se edificaron grandes hoteles cerca de las estaciones de tren y de los puertos de embarque.

En 1841, el empresario inglés Thomas Cook pensó en los beneficios de combinar todos estos elementos, creando paquetes turísticos que incluían transporte, alojamiento y otros servicios en determinadas localidades seleccionadas.

En la década de 1860, el estadista inglés William Gladstone hizo la siguiente reflexión: Se debe prestar atención al sistema fundado por el señor Cool… bajo el cual un buen número de personas e incluso clases enteras por primera vez han encontrado acceso fácil a los países extranjeros y han adquirido cierta familiaridad con ellos, lo cual no causa desprecio sino amabilidad. Sin embargo, la mayor familiaridad con los extranjeros no fue suficiente para impedir el estallido de las dos guerras mundiales en la primera mitad del siglo XX. Pero en vez de terminar con el turismo, los cambios sociales y los adelantos técnicos propiciados por las guerras aceleraron el crecimiento del sector.

Los viajes en avión se hicieron más rápidos y accesibles; se trazaron rutas que recorrían los continentes y proliferaban los vehículos de motor. A mediados del siglo XX las vacaciones y los viajes turísticos eran parte de la cultura occidental y estaban al alcance de la mayoría de las clases sociales. Por otro lado, millones de personas compraron televisores, quedando extasiados al ver lugares exóticos, hecho que les despertaba el deseo de viajar.

A comienzos de la década de 1960 se alcanzó la cifra anual de 70 millones de turistas internacionales. A mediados de los 90 la cifra ya había ascendido a más de 500 millones. A fin de satisfacer sus necesidades, se construyeron centros vacacionales por todo el mundo.

nieve

Las industrias no vinculadas directamente con el turismo también se beneficiaron ya que los visitantes consumen grandes cantidades de alimento y bebida, gastan dinero en numerosos bienes y servicios (espectáculos, artesanías, alquiler de vehículos, etc.).

Actualmente el turismo es vital para la economía de más de ciento veinticinco mil países.

Marcando los beneficios que aporta el turismo, la OMT lo comparó con un motor capaz de atenuar la pobreza mediante la creación de pequeñas y medianas empresas y nuevos puestos de trabajo, lo cual puede elevar la concientización ambiental, cultural y social.

Desde la década de 1980 fue aumentando el interés de algunos científicos y cineastas por las selvas, los arrecifes de coral y los seres vivos que habitan esos ecosistemas. Este interés se tradujo en reportajes y documentales que avivaron el deseo de viajar y ver personalmente estas maravillas naturales. El llamado ecoturismo se ha vuelto cada vez más popular, con lo que se ha convertido en el segmento de mayor crecimiento. De esta manera el turismo ha resultado un poderoso incentivo económico para proteger plantas y animales.

Además del beneficio económico y las fuentes de trabajo que brinda el turismo, cada rincón del mundo tiene algo hermoso para mostrar, ya sea su historia, sus adelantos edilicios, sus hermosas playas, sus montañas, sus verdes extraordinarios… y, por supuesto, su cultura y su gente. Por eso, es prioritario conservar esta fuente extraordinaria de recursos que no tiene precio.

montaña

playa

María Laner   |  

El barrio de San Telmo: Un viaje a la época colonial

El particular estilo con identidad propia del barrio de San Telmo nos retrotrae a una época muy importante de nuestra historia. Este barrio que es uno de los de menor superficie de la ciudad, recibió su nombre en honor a un santo dominicano español que murió en 1246, llamado don Pedro …Continuación

El particular estilo con identidad propia del barrio de San Telmo nos retrotrae a una época muy importante de nuestra historia. Este barrio que es uno de los de menor superficie de la ciudad, recibió su nombre en honor a un santo dominicano español que murió en 1246, llamado don Pedro González.

calle Defensa

Desde el siglo XV don Pedro era adorado por los marineros del litoral de Castilla y Portugal. Por esa causa se cree que recibió el sobrenombre de Telmo, pues así se llama a San Erasmo en la Edad Media, también protector de los navegantes. Como San Pedro González Telmo era muy popular entre los sevillanos y éstos venían con frecuencia al puerto de Buenos Aires no nos ha de extrañar que la adoración que le profesaban allí haya llegado hasta estas costas.

La Orden de Santo Domingo instaló en 1602 un convento, al sur de la Plaza Mayor y declaró como su protector a San Telmo.

En 1806 un templo ubicado en las calles Humberto I entre Defensa y Balcarce que perteneció a los Jesuitas expulsados en 1768, se convirtió en una iglesia parroquial dedicada a San Pedro González Telmo. El barrio fue denominado en principio San Pedro y luego se cambió por el nombre de San Telmo que se mantiene hasta nuestros días.

Este pequeño barrio está limitado por las calles Piedras, Chile, Ingeniero Huergo, Brasil, Martín García, Defensa y Caseros brinda innumerables sitios atractivos tanto desde el punto de vista arquitectónico como histórico. Por ejemplo, el Pasaje San Lorenzo, que se extiende entre Defensa y Paseo Colón que constituye en sí la casa más angosta de América Latina midiendo 3,5 metros de frente por 13 metros de profundidad pertenece al siglo XVIII. Este servía antiguamente como vivienda de negros libertos.

La historia de sus calles es tan interesante como la de sus casas con enrejadas ventanas. Por el ejemplo, en el año 1806, cuando la ciudad fue invadida por los ingleses, el ejército de Liniers avanzó para frenar la invasión por la calle Defensa, de ahí su nombre, mientras que los ingleses estaban atrincherados en la calle San Fermín, hoy Carlos Calvo.

Un lugar igualmente interesante y muy visitado es la Plaza Dorrego pues allí exactamente se fundó por primera vez Buenos Aires en 1536. Esta se encuentra en Defensa y Humberto I y en principio era el lugar en el que descansaban los bueyes de las carretas que iban desde Plaza del Fuerte hasta el Riachuelo. Hoy día la Plaza Dorrego es centro de una de las actividades más importantes de San Telmo: la compra-venta de antigüedades. Sábados y domingos se realiza una feria montada especialmente para deleite de los amantes de la historia de antaño. Además en nuestros días las calles se han plagado de negocios de anticuarios con productos de excelente calidad, auténticas joyas del pasado.

El ambiente que se respira en San Telmo también es inconfundible pues se desarrollan aquí infinidad de movimientos que tienen que ver con la cultura porteña. Tienen lugar sótanos que albergan teatros underground donde la bohemia tiene su máxima expresión en sus distintas modalidades: música, danza, pintura, escultura, actuación, etcétera. Y se encuentran en el barrio innumerables locales dedicados al culto del tango muy visitados por turistas. La consigna para disfrutar este pedazo de historia argentina es únicamente poseer un espíritu aventurero.

María Laner   |  

Puerto Madero: un singular barrio moderno con una historia que comenzó en el siglo XIX

Desde su fundación la ciudad de Buenos Aires había tenido problemas para que los grandes barcos pudieran descargar lo que transportaban en sus orillas. La escasa profundidad del río hacía que los navíos no pudieran acercarse demasiado a la costa, debiendo permanecer lejos de ella y descargar sus …Continuación

Desde su fundación la ciudad de Buenos Aires había tenido problemas para que los grandes barcos pudieran descargar lo que transportaban en sus orillas. La escasa profundidad del río hacía que los navíos no pudieran acercarse demasiado a la costa, debiendo permanecer lejos de ella y descargar sus pasajeros y mercaderías en grandes carretones o en lanchas.

En 1882 el gobierno nacional contrató al comerciante Eduardo Madero para que se encargara de la construcción de un nuevo puerto que solucionara estos inconvenientes. El proyecto de Madero -realizado por los ingenieros ingleses Hawkshaw, Son & Hayter– resultó elegido de entre muchos otros, quizás porque él era el sobrino del vicepresidente Francisco Madero. Entre las propuestas desechadas estuvo la del Ingeniero Huergo, con un sistema de dársenas abiertas al río, permitiendo el pasaje de barcos de gran tamaño en el futuro.

Pero el proyecto de Madero era mucho más pretencioso, complejo y costoso, ya que se trataba del relleno de toda la costa del Río de la Plata desde la calle Córdoba hasta la boca del Riachuelo con tierra y tosca, generando una inmensa isla artificial separada de la ciudad por cuatro diques y dos dársenas de acceso para los barcos. Para llegar por tierra, se construirían además cuatro puentes giratorios de última tecnología, conectando al puerto con el centro de Buenos Aires.

La construcción se inició el 1 de abril de 1887 y fue llevada adelante por la empresa inglesa Thomas Walker & Co. La Dársena Sur se inauguró el 28 de enero de 1889. La siguieron los Diques 1 y 2 (habilitados el 31 de enero y el 28 de septiembre de 1890, respectivamente), el Dique 3 (31 de marzo de 1892), el Dique 4 y la Dársena Norte (7 de marzo de 1897) y la primera etapa del Canal Norte (15 de julio de 1897). Finalmente, la etapa final del Canal Norte se habilitó el 31 de marzo de 1898, y la obra del Puerto se dio por terminada.

Al ritmo que avanzaba la obra de los diques y el relleno para la isla artificial, se construyeron los depósitos de mercaderías con fachadas de ladrillo que hoy se conocen como docks, diseñados también por Hawkshaw, Son & Hayter en Gran Bretaña. Se distribuyeron agrupados de a cuatro, del lado oeste de los diques, y fueron construidos por la compañía alemana Wayss & Freytag Ltd. entre 1895 y 1905.

Se utilizaron dos modelos constructivos: de estructura de hierro y madera, y de estructura de hormigón armado; aunque todos fueron revestidos con ladrillo, dándoles una estética británica. Son de planta rectangular, con una sótano y dos o cuatro pisos altos, con grúas Armstrong & Mitchell instaladas en las fachadas para poder elevar las mercaderías y almacenarlas.

Ya ocupado todo el lado oeste de los cuatro diques, hacia el año 1900 comenzaron a construirse más depósitos sobre la isla artificial. Originalmente, Eduardo Madero había planeado junto a la casa financiera Baring Brothers la división de los terrenos en una cuadrícula regular de calles, organizando un negocio inmobiliario que según argumentaba, hubiera permitido el financiamiento del puerto, pero fue obstaculizado por el Gobierno Nacional y no se concretó. Abandonada la idea de cuadrícula que Madero quería abrir, se hicieron almacenadores de granos de hierro y chapa, y luego nuevos depósitos de hormigón armado. Al mismo tiempo, las compañías exportadoras de cereales y productos agrícolas fueron edificando sus propios silos y galpones de almacenamiento. A partir de 1902, Bunge y Born construyó a lo largo del Dique 2 todo el complejo de silos y depósitos para Molinos Río de la Plata, de los cuales hoy en día sólo quedan dos, reciclados por el empresario Alan Faena.

La Junta Nacional de Granos también avanzó con su propio conjunto de silos y almacenadores. Todavía quedan en pie las ruinas de uno de ellos, que queda como último vestigio del antiguo puerto cerealero. No fue demolido, ni se conocen proyectos para construir ese terreno, mientras la antigua estructura de hormigón pintada de blanco permanece frente al Parque Mujeres Argentinas.

Unos diez años después de terminado, Puerto Madero ya había quedado totalmente obsoleto, debido al aumento del tamaño cada vez mayor de los buques. El gobierno tuvo que encarar la construcción de un nuevo puerto, y esta vez siguió las ideas de Huergo de una serie de dársenas abiertas en forma de peine, y el resultado fue el Puerto Nuevo, que se inauguró en 1919 y sigue activo hoy en día.

Así, Puerto Madero entró en una decadencia de varias décadas, convirtiéndose en una de las zonas más deterioradas de la ciudad, con sus depósitos abandonados y enormes terrenos baldíos que nunca llegaron a edificarse. Hubo muchas propuestas para reactivarlo o transformarlo para nuevas funciones  pero ninguna llegó a realizarse. Incluso en 1929 el arquitecto Le Corbusier se imaginó una gran plataforma sobre pilotes, adonde construir rascacielos de oficinas.

 

El 15 de noviembre de 1989, el Ministerio de Obras y Servicios Públicos, el Ministerio del Interior y la Muncipalidad de la Ciudad de Buenos Aires firmaron el acta de constitución de una sociedad anónima denominada Corporación Antiguo Puerto Madero. Teniendo como objetivo la urbanización del área, los gobiernos de la Nación y de la ciudad participaron como socios igualitarios.

Las 170 hectáreas del lugar tenían jurisdicciones superpuestas: la Administración General de PuertosFerrocarriles Argentinos y la Junta Nacional de Granos tenían intereses en la zona. El convenio firmado implicó la transferencia de la totalidad de las hectáreas a la Corporación Antiguo Puerto Madero S.A., en tanto que la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires (MCBA) quedó a cargo de la reglamentación de la normativa de desarrollo urbano.

Finalmente, Puerto Madero se ha transformado en un barrio costoso, donde viven figuras de la política y otros de gran poder adquisitivo.

Cuenta con edificios de departamentos, de oficinas, cines, restaurantes y es un paseo hermoso para turistas y habitantes de la Ciudad de Buenos Aires, quienes pueden disfrutar de de este barrio tan particular, tanto durante el día como la noche, con el río acompañando todo el recorrido.

María Laner   |  

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